
Documentos que crÃan moho en sótanos inhóspitos. O convertidos en nidos de palomas en sucias buhardillas. Asà descansan, y asà se pierden, reconoce Montserrat Tura, muchos de los expedientes judiciales archivados en Cataluña, España. En este ámbito, el sistema de archivo no ha evolucionado en los últimos siglos.
Hasta ahora.
La ConsejerÃa de Justicia ha comenzado a implantar un chip en cada dossier depositado en los archivos de los juzgados de l´Hospitalet y Barcelona a fin de agilizar el almacenaje, la localización - por radiofrecuencia-y la gestión de cada documento desde los ordenadores y PDA (asistente personal digital) de los juzgados. Por primera vez en España, los archivos judiciales dispondrán de la tecnologÃa más avanzada en materia de archivÃstica, indica la consejera de Justicia.
Los 156 juzgados que serán trasladados a la Ciutat de la JustÃcia acumulan casi siete millones de expedientes de los denominados semiactivos (abiertos hace entre 5 y 30 años). Debidamente colocados en una estanterÃa, ocuparÃan 64,5 kilómetros lineales.
A partir de ahora, y durante los próximos cinco años, cada una de estas carpetas será identificada con un chip, de manera que desde que un asunto finalice su tramitación en un juzgado y sea transferido al archivo será posible conocer informáticamente su ubicación para localizarlo de forma inmediata, a fin de añadir nuevos documentos al expediente o atender una petición de consulta. Incluso si ha sido depositado en un lugar equivocado, el expediente será localizado inmediatamente.
“Se trata de poner orden y concierto en los archivos”, indica Tura, que se muestra muy implicada en la modernización tecnológica del sistema judicial. La consejerÃa ha invertido medio millón de euros en la aplicación de la tecnologÃa RFID (tecnologÃa de identificación por radiofrecuencia). Un avance que, sin embargo, no se extenderá de momento a todos los juzgados de Cataluña, a la espera de culminar la informatización de las estanterÃas de Barcelona.
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