05 July, 2013
category: Seguridad física

Este año la demanda de soluciones de control de acceso en el sector gubernamental estadounidense debe experimentar solamente un “modesto” crecimiento”, según sugiere un informe de IHS Inc. (Servicios de Manejo de la Información).
No obstante, el término “modesto” en lo referido a crecimiento mercantil es engañoso, ya que el mercado debe alcanzar $198 millones este año, comparados con $191 millones en 2012, un crecimiento que se espera lograr pese a los recortes de gastos y a una economía relativamente deprimida.
El informe titulado “World Market for Electronic Physical Access Control Equipment – 2013 Edition” (Mercado mundial de equipos electrónicos de control de acceso físico – edición 2013) estima que las regulaciones federales están en el centro mismo del crecimiento y bien podrían ser el factor determinante para el avance del control de acceso.
“Las implicaciones de la Directiva Presidencial de Seguridad Interna No. 12 ó HSPD 12, que establece un estándar para una forma segura y confiable de identificación que debe ser utilizada por todos los empleados y contratistas federales, continúan teniendo repercusión en toda la industria de control de acceso, en particular para el sector privado”, expresó Blake Kozak, analista principal de control de acceso, incendios y seguridad en IHS. “De modo comparable a las tarjetas personales de Verificación de Identidad (PIV), las tarjetas comerciales de Verificación de Identidad (CIV) continúan ganando interés dentro del sector privado”.
Kozak pasa a explicar la diferencia entre las tarjetas CIV y PIV, señalando que pese a estar concebidas bajo el mismo esquema, las credenciales sirven para diferentes propósitos. “Aunque las especificaciones de credencial CIV son técnicamente compatibles con las de PIV-I – ambas fueron diseñadas para sacar ventaja de la infraestructura del programa PIV – un emisor de credenciales CIV no tiene que cumplir con el estricto esquema de políticas asociadas a la emisión y empleo de las credenciales PIV y PIV-I”, aclara Kozak. “Estas tarjetas son específicas para su empleo por organizaciones que quieren lograr mayor control interno de identidad y acceso, que esté basado en la tecnología PIV”.
IHS cita la reciente actualización de FIPS 201 a FIPS 201-2, un salto que disminuye el rol del Identificador Único de Titular de Tarjeta (Cardholder Unique Identifier) como dispositivo de autentificación. La firma investigativa es del criterio que FIPS 201-2 ayudará a impulsar el mercado de lectores de alta seguridad en lo relativo a control de acceso.
Además, programas como la Iniciativa Global de Entradas de la Aduana y Protección Fronteriza de Estados Unidos, que es una iniciativa que tiene como objetivo investigar a los viajeros pre-aprobados y de bajo riesgo, actuarán también como catalizadores en el crecimiento de las tecnologías de control de acceso, en especial de la biometría.
Vea más información en el sitio web de IHS sobre su estudio del mercado de acceso físico.
