
Con un 76% de las intrusiones en red que son atribuidas a credenciales robadas o mal utilizadas, y a contraseñas débiles, parece obvio que hace falta hacer algo más para asegurar esas credenciales y lograr que sean más difíciles de violar.
La investigación contenida en el Reporte de Investigaciones sobre Violaciones de atos de Verizon 2013 muestra que se necesita mayor seguridad para proteger las identidades en línea y que la biometría puede jugar un papel: “Las combinaciones nombre de usuario-contraseña, por una variedad de razones, son de una debilidad inherente, por lo menos cuando se usan solas. Pero si se utilizan en combinación con otro método de identificación -factor de forma- podemos potenciar la fortaleza de la combinación nombre de usuario-contraseña y mejorar nuestra seguridad en línea”, según Verizon.


Como parte de nuestra responsabilidad empresarial, debemos trabajar continuamente para entender la dinámica de cómo los usuarios finales de nuestros productos a definen sus necesidades y toman sus decisiones. Nuestra labor consiste en influir en los requisitos de las especificaciones a través de nuestras actividades, sin embargo, no siempre se puede tener un efecto determinante en la decisión final para seguir adelante con los requerimientos de los prospectos o clientes. La decisión final depende, en todo caso, de las limitaciones presupuestarias, compensaciones, evaluación de riesgos internos, los ciclos económicos e incluso la legislación.



